saltar al contenido | accesibilidad | buscar | mapa del sitio

Christian Bach - Entrevista

humbertozurita_tlv_18 (8K)

Christian Bach

"Q uiero ser primera actriz, no una estrella" - Este artículo apareci en México Hoy en octubre de 2000. Si quiere saber mas sobre la actividad actual de Christian Bach puede leer una corta nota Christian Bach - Que dice del debut de su hijo Sebastian en 'Angel Caido'

Primero concibieron Zuba, su empresa productora, después nació el amor y para culminar, una familia. Hoy, a casi dos décadas de que iniciara con Humberto Zurita esa sociedad que trascendió en romance, Christian Bach se ruboriza un poco cuando recuerda aquellos tiempos, dice, es una “historia vieja”; sin embargo, orgullosa del cauce que tomara el asunto, acepta hablar de las dos facetas: la de pareja y la empresarial.

El secreto de un matrimonio, reflexiona, es seguir manteniendo la relación de amistad. En el caso de ella con Humberto, surgieron primero los lazos amistosos y con ello la completa confianza, sin intenciones ocultas:

“Él era mi mejor amigo, me tocó conocerle muchas parejas. Desde entonces tuvimos mucho en común, aunque las expectativas diferentes son válidas: fama, fortuna, en nuestro caso el objetivo compartido fue el prestigio, hacer cosas que nos gustaban. Humberto es como mi versión masculina, un mismo vino en diferentes copas o un techo con dos columnas. Llevamos 18 años juntos, es mucho tiempo”.

El amor con Humberto, asume Christian, ha sido pensar en voz alta, hablar en plural, preocuparse por lo que hace el otro: “He crecido en pareja de una forma pareja. Muchas veces pasa el tiempo y cuando tratas de hablar con tu marido descubres que ya no tiene que ver contigo. En nuestro caso hemos evolucionado juntos y eso se refleja en el trabajo”.

—Comparten la misma visión de aproximación al arte…

—Salí de Argentina de eso que ustedes llaman teatro universitario. Mi maestro Agustín Alezo es un equivalente a Héctor Mendoza que fue con quien trabajó Humberto. Nuestra visión del arte era similar a pesar de venir de diferentes países, por eso lo que queremos abordar es similar.

—Esos puntos de vista cuajaron en Zuba, que además de cristalizar proyectos tiene un enfoque empresarial…

—La gente tiene muchas capacidades, pero no las desarrolla. Yo soy bailarina clásica, es mi primera profesión; también soy abogada. Solemos no reparar en que la educación es fundamental. Así que tengo una visión comercial, pero también hay ética. Tenemos muy claro que en pos de la comercialidad hay muchas cosas que no se deben hacer, no todo lo comercial es bueno, pero sí todo lo bueno puede ser comercial.

—¿Cómo lograr el entretenimiento inteligente?

—Lo más fácil es hacer obritas, pero hacer una del tamaño de El beso de la mujer araña o Dulce caridad, que implican una inversión enorme, es parte del sentido lúdico que tiene la existencia y que inicia desde que te levantas, la relación con tu pareja y tus hijos, el trabajo... Es saber jugar con la vida, lo cual se refleja también en la labor que hacemos. Tiene mucho que ver con egoísmo y con la idea de divertirnos. Es aburrido pensar que tienes éxito y estancarte en ello. La cercanía con nuestros hijos nos hace ver la necesidad de aplicar la tecnología, de una narrativa visual totalmente diferente, de efectos especiales, de innovación.

—¿Qué es lo que aporta cada uno a Zuba?

—Nunca nos propusimos dividir funciones, se fue dando de forma natural. Humberto es director, a mí me encanta la edición. Las escenografías, lo que es el arte, lo hacemos entre los dos. Lo del look lo hago yo. Los libretos también los selecciono y arreglo. Gerardo (Zurita) se encarga de la parte económica. En conjunto elegimos los repartos. Cada quien tiene ciertas inclinaciones.

—¿Existe un antes y un después en tu carrera, tras la unión con Zurita?

—No. El rumbo que ha tomado mi carrera ha sido consecuencia de la propia madurez de la edad. El único cambio radical en mi vida es el nacimiento de mis hijos. No ha habido una asunto más importante. La carrera sigue siendo secundaria.

—Anteponer la vida familiar al éxito profesional ¿implica un sacrificio?

—El estrellato es volátil, dura un tiempo y ya, esa gente que se quiere aferrar a ello y deja todo, al rato se arrepiente, porque ya tiene cuarenta años, no tiene hijos, no tiene familia, y en una caída. Busco ser una primera actriz, no una estrella. Mi madre fue primera bailarina del teatro Colón. Mi padre, un empresario, ambos se complementaron, me pusieron el ejemplo de la unión familiar. Te puede ir bien o mal en un trabajo, pero tienes que llegar a casa y encontrar alguien que te quiera en casa.

—Ambos son personajes famosos ¿Han enfrentado habladurías o chismes que atenten contra su unión?

—Tanto Humberto como yo siempre hemos basado el reconocimiento en el trabajo, no en los novios. Si no tengo trabajo, ni modo, no me voy a hacer publicidad andando con alguien. Muchas veces quisieron usarnos para hacer escándalos, pero no nos prestamos. Es como sacar un calendario, me lo han ofrecido, pero es un camino que no me interesa..

—¿Se ha colado alguna vez el gusanito de los celos profesionales?

—No, no me parecen sanos. Debemos tener la inteligencia como pareja para asumir que un día está vigente uno, al otro el otro, lo que queremos hacer es crecer juntos. Si a él le va bien, a mí me da gusto, porque trabajamos en eso los dos.

—¿Cuál hubiera sido el rumbo sin Humberto como pareja?

—A la edad que tengo, veo que pocos han logrado mantener un matrimonio tan estable. En momentos determinantes: enfermedad, decisiones, muertes, hemos estado muy unidos. Siempre pensé que en el momento que me casara debía ser con alguien con quien pudiera empezar de cero en donde fuera. Sin Humberto no hubiera hecho muchas de las cosas que hice y él tampoco. Lo más importante es que, sin él, no hubiera tenido los hijos y, realmente, no concibo la vida sin ellos  ■

Dejame un postit! | Correo Elsa Gómez Monterrubio |Periodico: México Hoy |Articulo |15.10.2000