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Televisa, obligada a compartir la audiencia telenovelera

Hace cinco aņos que descienden sus "ratings".  

Las telenovelas ya no alcanzan los 40 puntos de rating como hace cinco anos. La actriz y productora Christian Bach —quien, junto con su esposo Humberto Zurita y Gerado Zurita, a través de su companía ZUBA, ha producido cuatro teledramas en TV Azteca— expone:"La última historia que hicimos en Televisa fue Canaveral de pasiones; tuvo en promedio 36 puntos de rating y sus picos finales rebasaron los 40 puntos; entonces se competía con Nada personal, de Argos, la cual tenía 9 puntos. Eso fue hace más de cuatro anos y desde entonces no ha existido una telenovela con esos altos puntos.

"Ahora, rara vez llegan a picos de 30. En Televisa estos relatos se ubican entre los 19 y 24 puntos de rating, eso es nefasto para ellos. TV Azteca puede tener 12, 13 o 16 puntos, y es mucho porque ha partido de cero."

Esa situación, aclara, es porque se ha dividido la audiencia. Entonces se le pregunta si hay menos público para este género, y responde:

"El nivel de auditorio es el mismo. Si se suman los puntos de las dos emisoras oscilan entre 30 y pico."

Los ratings de la semana 14 (2 al 8 de abril) de las telenovelas en el aire, según IBOPE AGB, son:

—Canal 2: Amigas y rivales, 24.3 puntos; El derecho de nacer, 21.9; El noveno mandamiento, 21.2; Mujer bonita, 20.3, y Aventuras en el tiempo, 17.8.

—Canal 9: Yo soy Betty la fea, 10.5 puntos; ¿Por qué diablos?, 6.1; Pobre diabla, 2.5, y María Emilia, 1.8.

—Canal 13: El amor no es como lo pintan, 8.4 puntos; Amores, 8.4, y Golpe bajo, 4.0.

Los también productores de TV Azteca, Antulio Jiménez Pons —quien cumplirá 50 anos de trabajar en la televisión— y Roxana Arau; la escritora de la primera telenovela en México, titula Senda prohibida, Fernanda Villeli; el director del Centro de Capacitación de Televisa, Cuauhtémoc Blanco, y el asesor de este departamento, Víctor Manuel Medina, coinciden en que la telenovela no ha perdido público, pues "siempre tendrá éxito".

No obstante, reconocen que la audiencia está dividida debido a la gran variedad de canales, la televisión por cable y el video.

Otro momento

Según Bach, nacida en Argentina y abogada de profesión, el teledrama enfrenta un momento de cambio. El televidente, asegura, se ha vuelto más exigente, pide otro tipo de temas debido a que TV Azteca le ha presentado telenovelas diferentes. Recuerda las historias que produjo, La Chacala, de terror, y El candidato, de política.

Además, la competencia que se generó entre las dos televisoras comerciales de México "provocó buscar mejores relatos, con más calidad. Es positivo que ya no haya patrones sobre lo que se debe realizar. En la actualidad la telenovela es más realista".

Está consciente de las severas críticas contra la telenovela:

"Ha sido mal apreciada por los investigadores en comunicación, la consideran como el peor género de entretenimiento, y lo defiendo porque se puede crear una historia inteligente."

—¿Si un cineasta dirige una telenovela, habrá más calidad?

—No. Excelentes directores de teatro o de cine no han podido realizar un teledrama. Es un lenguaje muy especial y un arduo trabajo. Hacemos 38 minutos efectivos diarios, en decir, en tres días hago un largometraje. No es lo mismo hacer una escena en cinco días que hacer 35 o 60 escenas en un día. Debemos tener un buen director de actores y que maneje bien la psicología de los personajes.

"Jaime Humberto Hermosillo, a quien aprecio mucho, fue muy honesto con La calle de las novias, desde el inicio manifestó lo difícil que era la televisión y desde entonces hablamos de que sólo estaría un tiempo breve, no abandonó la telenovela."

Reconocido por realizar los Teleteatros, Antulio Jiménez Pons cree que el teledrama va encaminado a ser más realista y violento, "pero conservará la ternura y, lo más importante, el mensaje del amor y el carino que debe haber entre los seres humanos".

En Televisa efectuó los teledramas Clarissa, Pobre nina rica, Los hijos de nadie y El alma no tiene color. Actualmente trabaja en TV Azteca, es el productor de El amor no es como lo pintan. Comenta:

"En este género se pueden mostrar muchos aspectos violentos y temas fuertes, pero con talento, sin faltarle el respeto al televidente. Antes que nada, deben participar buenos actores, porque son el atractivo de la historia; debe crearse un buen guión, y laborarse con gusto."

Con 80 anos de edad y más de 40 anos de escribir telenovelas para Televisa, Fernanda Villeli opina lo contrario:

"El melodrama no ha cambiado. No hay historias novedosas. Es lo mismo de siempre. Bueno, quizá ya no hay la censura de antes, además ahora la telenovela tiene mucho sexo."

—Lleva 44 anos escribiendo melodramas, ¿cuáles serían los mejores momentos de este género?

—Hemos pasado por todas las etapas. La gente escribe los relatos de acuerdo a la época. En mis tiempos la mujer no era una fuerza laboral tan fuerte como ahora, eso se nota en las telenovelas, ya no se queda la senora en su casa esperando al marido.

—Por segunda vez adaptó El derecho de nacer para la pantalla chica, y en Televisa varios teledramas exitosos en otros anos se han rehecho. ¿No hay historias originales?

—Hemos escrito muchas telenovelas por eso hay refritos de ellas, se modernizan, se les agregan aspectos del mundo actual. Desde luego, se repiten porque hemos agotado el género, nos hemos comido a las historias.

"También existen pocos argumentos originales. Hemos tratado de realizar comedia dentro de la telenovela, no ha gustado, o incluir tema políticos, tampoco ha resultado, la gente es la que manda. Yo soy Betty la fea gusta porque está bien escrita, bien actuada; no obstante, nosotros ya hemos hecho la fea que se hace bonita."

Acepta ante Proceso que hay menos audiencia para el teledrama:

"La misma empresa pone películas en el horario nocturno, entonces mucha gente prefiere ver eso que la telenovela. No me parece mal porque están dándose alternativas al auditorio. Sin embargo, creo que se siguen viendo los teledramas, se venden a 130 países y es una buena alternativa de hacer dinero, de darle trabajo a los actores. Los auditorios están muy divididos, hay para todos los gustos. Somos 20 millones de habitantes en la ciudad, entonces hay público para todo."

La productora de Amores e hija del cineasta Alfonso Arau, Roxana Arau, resalta que nadie puede tener 40 puntos de rating cuando hay tantas alternativas, pero desconfía de IBOPE AGM:

"Esa empresa es contratada por las dos televisoras porque cuenta con un reconocimiento oficial, pero están involucrados todos los dineros que entran a las dos companías de la pantalla chica por venta-aire, de cerca de 800 empresas, y además IBOPE conoció primero a Televisa y es su brother; es difícil que sea objetiva, honesta, y que no haya corrupción."

Importancia del rating

"En cualquier programa el rating es muy importante, para tomar decisiones en más de un sentido", resalta Adolfo Ramírez, director general de Math&Tech, empresa de consultores en la medición de audiencia.

Puntualiza que el consumo de televisión cambia muy poco:

"La gente que normalmente se sienta a ver a las cuatro de la tarde la pantalla chica, no cambia ese hábito de un día para otro. Lo mismo sucede con las personas que ponen por costumbre el noticiario en la noche. Lo que puede cambiar es la fidelidad de la audiencia hacia un programa o un canal, me refiero al tiempo que dedican a ese programa o canal. Si un programa es muy bueno para la audiencia le cambian menos de canal, de lo contrario buscan otras opciones, hasta encontrar un programa que los satisfaga. Eso es lo que realmente tiende a bajar el rating, la fidelidad."

Y prosigue:

"Esa fidelidad varía mucho de acuerdo a los programas. En el caso de las telenovelas, con el rating que empiezan, es el que tendrán el resto de sus días. Sube en los primeros y los últimos capítulos de esa historia, pero no hay grandes variaciones."

—¿Puede haber rating y calidad al mismo tiempo?

—Sí, no veo por qué debe estar distanciado uno del otro. Las televisoras que producen teledramas están cometiendo un error, se aventuran a proyectos de mucho rating en el corto plazo con la finalidad de obtener rápidos ingresos, como los talk shows, y sí da rating, el problema es que es más fácil que la gente se canse de esos contenidos. Se debe apostar a un rating de calidad. El reto es crear poco a poco esa fidelidad de la audiencia, eso toma tiempo, no es de un día para otro y el retorno de inversión no es inmediato. Es más positivo un proyecto de mediano plazo.

—¿Qué tan confiable es el rating cuando una sola empresa lo mide?

—No tiene nada que ver con que sea una sola empresa. IBOPE es la única companía en México que mide audiencias televisivas con un sistema electrónico de medición, el famoso People Meter, es como una pequena videocasetera que se conecta a la televisión.

En los otros países pasa lo mismo, sólo hay una sola empresa:

"En Estados Unidos la única que mide audiencia de televisión es NILSEN; en Latinoamérica es IBOPE; en Espana, Francia y Bélgica es SSOFREF; y en Gran Bretana, Italia y Medio Oriente la única que mide en cada unos de esos países es AGB, que mantiene una alianza con IBOPE de México."

—¿Por qué se da este fenómeno de que sea una sola empresa?

—Hay una serie de índices entre los que se encuentra el rating, estos índices finalmente se convierten en un estándar para la industria de los medios porque es mucho más fácil manejar una sola unidad. El rating está basado en la estadística, de modo que podemos medir un margen de error y nivel de confianza.

Es firme el director del Centro de Capacitación de Escritores de Televisa, Cuauhtémoc Blanco, cuando dice:

"La telenovela se ha vuelto una tradición desde hace más de cuatro décadas, funciona todavía"  ■

Dejame un postit! | Correo Columba Vértiz |Periodico:Proceso |Articulo |15.04.2001