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El Pozo De Los Deseos Reprimidos - Emilio Azcárraga Milmo

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Emilio Azcárraga Milmo

10años de la muerte de Emilio Azcárraga Milmo.

Hoy (16.04.2007) se cumplen diez años de la muerte de uno de los personajes más importantes, fascinantes y polémicos de la historia de la televisión mexicana: Emilio Azcárraga Milmo. Y aunque seguramente Televisa lo va a recordar durante todo este día con un montón de reportajes, mesas de análisis y programas especiales, yo no me quisiera quedar sin escribir de él.

¿Por qué? Porque aunque don Emilio no era un hombre perfecto, sus aportaciones fueron fundamentales para darle sentido a la televisión nacional y porque, por increíble que parezca, todavía hay decenas de personas que lo extrañan con genuina nostalgia. Emilio Azcárraga Milmo (1930-1997), hijo de Emilio Azcárraga Vidaurreta, padre de Emilio Azcárraga Jean, llegó a ser el empresario mexicano más rico de su época.

Gracias a él, México tiene un Estadio Azteca, nuestro país fue sede de los Mundiales de Futbol de 1970 y 1986, la cultura nacional estuvo presente en diferentes rincones del mundo a través de exposiciones monumentales, los mexicanos le sacamos provecho a las comunicaciones vía satélite y nos sentimos potencia televisiva. Gracias a don Emilio, los gobiernos del PRI hicieron lo que quisieron, los mexicanos nos dejamos de enterar de muchas cosas que sucedieron en nuestro país, la televisión mexicana se tardó décadas en conocer la verdadera competencia y los anunciantes, las estrellas y el público de la pantalla padecimos una buena cantidad de abusos. Sobre este señor, apodado “El Tigre”, hay las más intensas, bellas y violentas leyendas, pero su máxima aportación histórica es la creación de Televisa.

¿Qué había antes de Televisa en la televisión nacional?

Un conglomerado de canales privados que operaban bajo el sello Telesistema Mexicano, una televisora de Grupo Monterrey llamada Televisión Independiente de México (TIM, canal 8) y una recién nacida televisión estatal representada por el viejo y pequeño Canal 13.

Emilio Azcárraga Milmo juntó a Telesistema Mexicano con TIM en diciembre de 1972, al resultado de esa fusión se le puso el nombre de Televisa (Televisión Vía Satélite) y de ahí surgió un monopolio que educó emocional e intelectualmente a millones de mexicanos hasta 1993.

Lo menciono así, en términos de educación, porque es impresionante como hoy, que muchos de los niños y jóvenes de aquellos años crecieron y tomaron las riendas de la nación, las producciones de la primera Televisa son evocadas como si se tratara de obras maestras de una irrepetible época de oro.

Emilio Azcárraga Milmo hizo que Televisa se nos metiera en la sangre a varias generaciones de hombres y mujeres a través de títulos como “24 horas”, “Siempre en domingo”, “El chavo del ocho”, “Hoy mismo”, “En familia con Chabelo”, “Los polivoces” y “El chapulín colorado”. Pero de todo lo que don Emilio hizo en materia de televisión nada se compara en impacto económico y cultural a las telenovelas marca Televisa como “Los ricos también lloran”, “Viviana”, “Rina”, “Mundo de juguete”, “Muchacha italiana vino a casarse”, “Ana del aire”, “Ha llegado una intrusa” y “Ven conmigo”.

El señor Azcárraga hizo de la televisión mexicana un fenómeno internacional, creó una constelación de luminarias que todavía son admiradas por el pueblo como Lucía Méndez, Verónica Castro, Christian Bach, Rogelio Guerra y Humberto Zurita, y le dio un admirable aire de orgullo, dignidad y clase a nuestra gran pantalla chica.

Durante la administración de “El Tigre”, las estrellas eran súper estrellas, los programas eran grandes programas, las telenovelas eran fenómenos sociales y existía una preocupación por hacer producciones cada vez más espectaculares sin dejar de respetar las tradiciones, los valores y el lenguaje de las familias mexicanas.

No eran títulos intachables pero comparados con los que se hacen ahora, con lo que pasa con las telenovelas, con lo que sucede con los programas y con la crisis de estrellas que se vive en Televisa, definitivamente hay algo que se perdió con la muerte de don Emilio. ¿Qué? Diez años son un buen pretexto para reflexionar, para apreciar, para ser críticos y corregir pero sobretodo para darle su lugar a las cosas.

Emilio Azcárraga Milmo cambió la historia de la televisión mexicana y hoy es su día. ¿A poco no?  ■

Dejame un postit! | Correo Álvaro Cueva |Blog |Articulo |16.04.2007