saltar al contenido | accesibilidad | buscar | mapa del sitio

Los otros mexicanos del Óscar

"M ás allá de los resultados, más allá de la fútil especulación sobre los motivos de las nominaciones, el hecho de que México haya sido una presencia protagónica en los Óscares es senal de reconocimiento al talento de los convocados. 

Cuando usted, lector, tenga entre las manos este ejemplar, podrá responder a preguntas que, al momento de escribir estas líneas —una semana antes de la 75a entrega de los Óscares, sólo sirven para dar al traste con una conversación tranquila. Sabrá, por ejemplo, si los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas consideraron que Salma estaba más cerca de Frida que Nicole Kidman de Virginia Woolf, si El crimen del padre Amaro es la mejor película fuera de las fronteras del reino de Hollywood, o si una mayoría de los seis mil miembros del jurado cree más meritorio escribir un road movie saturado de adolescencia y hormonas que una fábula de amor carnal que involucra a mujer en coma, y si por ende Carlos Cuarón es un narrador tan dotado como Pedro Almodóvar.
     Ni reencarnaciones atormentadas, ni valores del cine extranjero, ni rasgos de genialidad narrativa han importado para discutir el fenómeno que ya pasará a la historia del cine espectáculo como "el de los mexicanos en el Óscar". El entusiasmo o irritación que generaron las candidaturas estuvieron más cerca de ver en ellas una legitimación cultural o una actitud condescendiente, que de una valoración artística.
     En el periodo de cuarenta días comprendido entre el anuncio de las postulaciones y la entrega de los premios, el uso indiscriminado de las palabras México, mexicano y latino generó decenas de cuartillas que cuestionaron los motivos ocultos (casi siempre en el entendido de que los había) para la postulación séxtuple de la película Frida, la inclusión de El crimen del padre Amaro en la terna de Mejor Película Extranjera, y la posibilidad de premiar a Carlos Cuarón en la categoría de Mejor Guión Original por la película Y tu mamá también.
     En todas ellas el aspecto que importaba abordar no era el artístico sino el de la colectividad bajo el rubro de lo nacional. Tanto los argumentos que alegaban paternalismo gringo, como los que encontraban sustento en las distinciones, dejaban de lado el factor que vuelve a "los mexicanos en el Óscar" un episodio sin precedentes por paradójico y alentador: el hecho de que cada una de las películas nominadas es mexicana por distintas razones: imposible reducir a uno el porqué de las nominaciones a un grupo de personas que nacieron en el mismo país.
     Mientras que Frida —que, para empezar, es una producción estadounidense— podría pasar como la película que más coquetea con una visión extranjera de un México idealizado (no menos que la que exportaba el Indio Fernández en los anos cuarenta), no compite en la terna de premios por la originalidad de su guión, ni su directora por la puesta en escena, ni la película en su propuesta final. Lo nominado de Frida no es —por suerte— el México que representa, sino el trabajo de departamentos que, aunque encabezados por estadounidenses (excepto el de producción de arte, a cargo de Felipe Fernández y un equipo de mexicanos que constató la libertad otorgada por Julie Taymor, una escenógrafa de altos vuelos), echaron mano del talento nacional. Es, por ejemplo, el caso de Eliot Goldenthal, cuyo score se conforma de música incidental de agrupaciones tradicionales; la letra de algunas canciones es obra de poetas mexicanos noveles, y la supervisión musical, trabajo del mexicano Jacobo Lieberman.
     En el caso opuesto a Frida, Hollywood postula en Y tu mamá también un guión que escapa al México de tarjeta postal. Rechazada por la crítica de nuestro país con argumentos tan insondables como que sus personajes adolescentes se comportaban como adolescentes, la película de Alfonso Cuarón, escrita por su hermano Carlos, es tan genérica y transnacional como puede serlo una road movie, y a la vez antihollywoodense en sus largos voice overs sobre el perfil de sus personajes, o en la descripción verbal pero nunca representada de escenas, además, prescindibles para la historia.
     Junto con Salma en la terna a Mejor Actriz, el caso de El crimen del padre Amaro es el que más podría prestarse a acusaciones sobre la línea políticamente correcta de Hollywood, y aun así encontrar en un acontecimiento cinematográfico el valor que sin duda la llevó hacia la terna de Mejor Película Extranjera. Cuando el 5 de septiembre pasado la distribuidora Columbia anunció que la película de Carlos Carrera se convertía, a veinte días de su estreno, en la producción mexicana más taquillera de todos los tiempos, daba claves de qué tan harto estaba el público mexicano de ser tomado por menor de edad. Tras décadas de justificada apatía, el espectador nacional se erigía como interlocutor de peso. El ruido de las pocas nueces en el affaire de El crimen del padre Amaro convirtió una película cinematográficamente convencional en el blockbuster que llamaría la atención de un jurado previsiblemente conmovido por la opinión pública.
Además de los talentos individuales, que lo nuevo del cine mexicano —o algo que explique su multipresencia en el Óscar— radique en la conciencia de los espectadores de su país es una posibilidad aún por explorar. El tango se baila entre dos, dice un refrán extranjero, y lo mismo puede decirse de un cineasta y su público. Por lo pronto, de los mexicanos nominados, y de los otros que, irritados o entusiastas, no parábamos de discutir sobre lo justo de su designación  ■

Fernanda Solórzano |Revista: Letras Libres|Articulo |15.04.2003

Oscar 2007

general_cine_04 (16K)

Adriana Barraza, nominada a mejor actriz de reparto por su papel en "Babel", llega a la ceremonia de la entrega de premios Oscar - Foto: Periodico: Milenio

E l articulo de arriba fue escrito en 2003.
Desde entonces el cine mexicano registro nuevos exitos y se puede consideran que las nominaciones para el Oscar 2007 demonstaron que, como nunca antes en la historia del cine, el talento de jóvenes realizadores mexicanos se ha manifestado en la arena internacional.

"Babel", el drama multicultural del mexicano Alejandro González Iñárritu, recibió siete postulaciones al premio Oscar, incluyendo a mejor película, mejor director y mejor actriz de reparto tanto para la mexicana Adriana Barraza como para la japonesa Rinko Kikuchi; mientras que "El laberinto del fauno", del también mexicano Guillermo del Toro, se alzó con seis, y "Children of Men", de su compatriota Alfonso Cuarón, con tres.

Por su parte, la española Penélope Cruz fue nominada a mejor actriz por su trabajo en "Volver", que sorpresivamente no fue incluida en el rubro de mejor película extranjera pese a las críticas positivas.

El musical "Dreamgirls" encabezó la lista de candidatas de la Academia, con ocho nominaciones, pero tampoco figuró en el renglón de mejor película tras ser considerada como una de las favoritas.

"Babel" también fue nominada a mejor edición, musicalización (del argentino ganador del Oscar Gustavo Santaolalla) y mejor guión (del mexicano Guillermo Arriaga).

Además de ser postulada a mejor película de lengua extranjera, "El laberinto del Fauno" se medirá en las categorías de dirección de arte, dirección de fotografía, maquillaje, musicalización (del compositor español Javier Navarrete) y guión original (de del Toro).

Y "Children of Men" figuró entre las candidatas a mejor guión adaptado (de Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus y Hawk Ostby), dirección de fotografía y edición.

Otras candidatas a mejor película son la saga del crimen organizado "The Departed", el espectáculo de la Segunda Guerra Mundial "Letters From Iwo Jima", la comedia "Little Miss Sunshine" y la crónica de la crisis real "The Queen".

En las cuatro categorías actorales compiten los ganadores del Globo de Oro Helen Mirren, por el premio a la mejor actriz por su interpretación de la reina Isabel II en "The Queen"; Forest Whitaker, por el galardón al mejor actor como el dictador de Uganda Idi Amin en "The Last King of Scotland"; y Eddie Murphy y Jennifer Hudson como actores de reparto por su trabajo como cantantes en "Dreamgirls".

Además de Cruz y Mirren figuran por el premio a la mejor actriz Meryl Streep, por "The Devil Wears Prada"; Judi Dench por "Notes on a Scandal", y Kate Winslet por "Little Children". Esta es la 14a. nominación de Streep, ganadora de dos premios Oscar.

Y por el reconocimiento al mejor actor, Whitaker se medirá con Leonardo DiCaprio por "Blood Diamond", Ryan Gosling por "Half Nelson", Peter O'Toole por "Venus", y Will Smith por "The Pursuit of Happyness".

Como mejor actor de reparto también están Alan Arkin por "Little Miss Sunshine", Jackie Earle Haley por "Little Children", Djimon Hounsou por "Blood Diamond" y Mark Wahlberg por "The Departed". Mientras que con Barraza, Kikuchi y Hudson está la coprotagonista de "Babel" Cate Blanchett, por "Notes on a Scandal"; y la niña Abigail Breslin por "Little Miss Sunshine".

Con cinco negros, dos hispanas y una asiática, el grupo de los 20 actores postulados fue el de mayor diversidad racial que se haya visto en los premios de la Academia.

Tras décadas en las que el Oscar fue un club virtualmente de blancos donde sólo ocasionalmente figuraba algún miembro de las minorías, en los últimos años se ha visto una mezcla más amplia donde los negros han tenido particular éxito con los ganadores Halle Berry, Denzel Washington, Jamie Foxx y Morgan Freeman.

Los hispanos y asiáticos siguen atrás, pero las nominaciones de Cruz, Barraza y Kikuchi señalan que Hollywood está avanzando hacia una mayor diversidad.

"Si sólo hubieran nominado a alguna de ellas, habría sido maravilloso, pero el hecho de que las nominaran a todas... eso es demasiado para una pequeña chica a esta hora de la mañana", manifestó con emoción la estrella mexicana Salma Hayek, nominada al Oscar por "Frida" (2002), quien anunció la lista de nominados el martes junto al presidente de la Academia, Sid Ganis.

Asimismo, en la categoría de cortometraje de acción compiten dos producciones españolas: "Binta y la gran idea", de Javier Fesser; y "Eramos Pocos", de Borja Cobeaga.

La entrega de los premios de la Academia será el 25 de febrero en Los Angeles  ■

*** |Yahoo Cine |Articulo |27.01.2007

Resultados

Se acabo el sueño…

"El laberinto del Fauno" de Guillermo del Toro se llevó el domingo tres premios Oscar, a mejor dirección de arte, mejor maquillaje y mejor dirección de fotografía; mientras que el argentino Gustavo Santaolalla obtuvo su segundo premio de la Academia consecutivo a la mejor banda sonora, y le dio a "Babel" el único de los siete a los que aspiraba  ■

*** |Yahoo Cine |Nota |28.02.2007

Dejame un postit! | Correo